mayo 29, 2008

Disculpa Muñeca

















El desamor y la ingenuidad de los sentimientos.
La confianza y el engaño.
El dolor y el final.
Una historia más.


Román Solsona.

abril 10, 2008

El Hombre y la foto





A cuarenta años del asesinato de Ernesto Guevara su lucha sigue de pie. Documental sonoro acerca de este ícono del siglo 20.






Pensamientos/Juan Gelman.
(Fragmentos)

soy de un país donde al comandante Guevara
lo dejaron caer:
los militares los curas los homeópatas
los martilleros públicos
los refugiados españoles masoquistas judíos
los patrones y
los obreros también por ahora

"qué hombre qué hombrazo" sin embargo
me dijo a mí un obrero pedro
se llamaba se llama tiene
mujer que no recibe
hijitos por nacer y el pedro
me decía "qué hombre qué hombrazo cómo
lo quiero" decía el albañil pensando
en su madre una puta
famosa en toda Córdoba y madre
de siete hijos que crió con amor
Pedro ya con mayúscula
¡cómo saludo tu rencor
cómo te beso al pie de tus fracasos!
"qué pelotas" me dijo Pedro un día hablándome del Che
de ciertos adminículos que hierven
bajo la paz conjetural
de este país cosmopolita
el comandante Guevara entró a la muerte
y allá andará según se dice



soy de un país donde yo mismo lo dejé caer
y quién pagará esa cuenta quién

pero
lo serio es que en verdad
el comandante Guevara entró a la muerte
y allá andará según se dice bello
con piedras bajo el brazo

soy de un país donde ahora
Guevara ha de sufrir otras muertes
cada cual resolverá su muerte ahora:
el que se alegró ya es polvo miserable
el que lloró que reflexione
el que olvidó que olvide o que recuerde
y aquél que recordó sólo tiene derecho a recordar
el comandante Guevara entró a la muerte por su
cuenta pero ustedes
¿qué habrán de hacer con esa muerte?


el comandante Guevara entró a la muerte
y allá andará según se dice
sé pocas cosas sé
que no debo llorar Ernesto sé que
de mí dependés ahora
te puedo sepultar con grandes lágrimas pero
en realidad no puedo

el poeta en realidad
se abstiene de llorar se abstiene
de escribir un poema sea
para la Casa de las Américas sea
para lo que sea el poeta
apenas si lloró en realidad
sigue mirando el mundo sabe
algún día la belleza vendrá
pero no hoy que estás ausente
el poeta
apenas sabe vigilar
che guevara
ahora deseo un gran silencio
que baje sobre mi corazón y lo abrigue
padre Guevara ¿qué será de tus hijos?
¿por qué te fuiste hermoso
sobre caballos de cantar?
¿quién habrá de juntarte otra vez?

marzo 10, 2008

TODO ES BASURA.



Fernando García Curten es artista y trabaja con desechos. El argentino muestra al ser humano y todo lo que lo rodea. Trágico, crudo e impactante.

Con la mano empuñada toqué la antigua puerta verde. Al golpe le siguió un leve eco, lo que me hizo pensar que atrás se ocultaba un largo pasillo o una gran habitación. Cuando las bisagras crujieron se asomó una sonrisa tapada en barba blanca. La pipa en primer plano y entre el humo y el aroma del tabaco me tendió la mano. Caminamos sobre baldosas levantadas, flojas, hasta llegar a una mesa con dos sillas acomodadas para la ocasión. “¿Te molesta que fume?”, fue la primera frase del polifacético artista. Los cuadros que colgaban de la pared llamaron mi atención y demoraron el “no”.
El grabador lo pone inquieto, sin embargo decide hacer caer su voz bien cerca del micrófono. No deja lugar a dudas sobre su compromiso en ese instante. Como si fuese uno más se presenta tímidamente: “Mi nombre es Fernando García Curten, yo nací en esta ciudad (San Pedro, Buenos Aires, Argentina), en esta casa que un grupo de amigos decidió transformar en museo…”. Tal vez por la humildad de la locura no aclaró que es pintor, escultor y dibujante. La modestia lo viste de negro, pero la charla lo deja al desnudo.
Su arte expresionista brota entre la basura de sus obras, los desechos se convierten en el material mas sincero para ilustrar al hombre y su entorno. “El material de desecho se ha convertido en un lenguaje en sí mismo, en un lenguaje efímero. Eso tiene que ver con nuestro tiempo, nuestro tiempo se ha vuelto absolutamente efímero”. Así, las declaraciones concisas, directas y cautelosas retumbaban en la sala. Fernando encendía una y otra vez su pipa y yo aprovechaba el momento para mirar las obras que estaban en el ambiente contiguo. No llegaba a comprender cómo la basura podía tomar esas formas, dejar de ser residuo para ser escultura y convertirse en crítica a la humanidad desde los más hondos aspectos. Mi pensamiento era casi literal: “¡Este tipo hace arte con basura!...”.

-¿cómo es ser artista hoy?

-Es un trabajo tan diabólico pero tan gratificante a veces, lo que es una terrible paradoja, una especie de bendición o maldición. Lo que toca como artista es ser el representante de tu tiempo y de tu época, ser en nombre de todos para ser todos. El artista representa al hombre en sí mismo, lo debe hacer con absoluta responsabilidad y su lenguaje tiene que ser lo más claro posible.
La conversación se vio interrumpida. Se acercó una mujer con el pelo eterno y una pollera que no dejaba ver sus piernas. Era Susana Tosso, esposa de García Curten. El artista se incorpora en la silla y aclara que su mujer es poeta y profesora de danzas. “Verás que somos todos inservibles acá”, bromeó sin ironía y con una risa cómplice hacia la dama. La poeta comenzó a cebar mate y el arte del que hablaba Fernando tenía olor a yerba mojada: “El arte es la más desesperada búsqueda de comunicación, no de medios electrónicos sino la comunicación que va de alma a alma, la que está cortada en el ser humano actual. El arte debe volver a la gente y no ser un producto de consumo. Hay que pensar como el hombre de las cavernas, aquel que pintaba por razones sagradas. Picasso (Pablo) decía que ese hombre tenía la necesidad de entender ese mundo hostil y desconocido que estaba afuera de su caverna. Yo hago mi obra para entender este mundo hostil y desconocido que esta afuera de mi caverna”.
Sus reflexiones son muestra del tiempo y de las experiencias vividas por varios rincones del mundo. Las coincidencias en su vida no dejan de resultar curiosas y generan ganas de hablar hasta el hartazgo. Me invitó a caminar por la casa museo, su caverna. El patio se viste con enormes enredaderas y matorrales que lo hacen acogedor. Los gatos nos cruzan entre los pies y él me informa que nos dirigimos a una galería donde están algunas de sus ocho mil obras. Me detuve ante la primera que vi. Se percibía tragedia, pasado, llanto, drama.

-Usted nació en el año 1939, año que comienza la segunda guerra mundial. Una época desbastadora y de quiebre en la tierra. ¿Tiene que ver eso con la tragedia agónica que muestra en su obra?

-Si, totalmente. Fueron años muy duros: la segunda guerra, la guerra civil española… si, si… creo que si. Es un momento. El artista vive mostrando el pasado, la historia. Todas mis obras comparten un detalle: es ese agujero en el rostro, ese hoyo negro en alguna parte. Hay quien dice que ahí esta representado mi abuelo, él era minero y ese agujero es el socavo de la mina. Sin saberlo estaba construyendo mi obra incluyendo mis orígenes.
Mueve la cabeza como no entendiendo demasiado lo que dice. Nos instalamos en el centro de la habitación. Cada obra lleva su título. De todos modos son claras al comunicar. “El ciclista de Hiroshima” y “Cristo para armar” comparten el espacio con muchas esculturas más. “A éste cristo le vienen a rezar, hay gente que viene a rezar acá. Está hecho con basura y para muchos es “el cristo”. Una vez un hombre comenzó a llorar frente a “El ciclista de Hiroshima”, me acerqué y su esposa con acento raro me comentó que era un sobreviviente de Auschwitz. Mostrar lo que hago en mi casa me protege del impacto que genero en la gente. Muchos salen llorando, algunos pensativos y otros insultando. Mi obra tiene un gran contenido dramático pero en mi casa me siento protegido”.

-¿Por qué decide quedarse aquí en su casa, en una pequeña ciudad, y no exponer en el exterior?

-Si volvemos a la definición de arte como la desesperada búsqueda de comunicación de alma a alma, el hecho de que haya jurados y gente que diga quién tiene el alma más grande, perdonando la expresión, no me interesa. Una muestra o un concurso es un trámite que te puede salir bien o mal, a mí me ha salido bien y mal, me han dicho “si” y “no”. Expuse en contadas oportunidades, en Argentina y otras partes del mundo, pero ya no. Inclusive doné todas mis obras al patrimonio cultural de San Pedro, también a sus visitantes, por lo tanto ya no depende de mí… el arte debe volver a la gente.

-¿Sufrió censura como artista?

-Digamos que tuve un par de obras desaparecidas. Mandé unas obras a un salón de exposición y no me avisaron al momento de la muestra. Luego llamé por teléfono y me dijeron que mis obras no estaban allí, que nunca habían llegado. “Desapariciones”… una triste palabra nuestra.
El silencio ganó la escena. La claridad que dejaba entrar la cortina abierta hacía de reflejo sobre pinturas y dibujos. El hombre como protagonista de su tiempo y su historia. Seguí con la mirada cada obra, una a una. Maderas, clavos, hierros, papel, latas y cientos de objetos que en el mejor de los casos terminan en la bolsa de un tacho de basura. Me cuenta, con respiración dificultosa, que sale a caminar por las noches y vuelve a su casa cargado de cosas que luego utiliza para trabajar, para darle forma a aquellos desechos que la gente deja en el apuro.

“La mejor obra tiene que ser la última. Inexorablemente. En este caso es el dibujo que hice hace un mes. Allí se mete mi mundo interno, ese mundo inmanejable que pasa por el trabajo intuitivo. Que sea la mejor no quiere decir que esté terminada, la obra nunca se termina, la obra te abandona y hay que empezar otra. Siempre se vive en ese estado de angustia: ¿haré la próxima?, esa es la cosa.” Otro silencio. No es incómodo, es más bien reflexivo. Carga su pipa con tabaco y quita la vista de sus obras. Camina hacia el patio, como huyendo de la sala. En la bocanada de humo se le escapa un razonamiento: “A veces pienso que hemos sido derrotados… hemos sido derrotados”.

Volvimos a la mesa. Allí estaba aun su mujer con los mates a la espera. Se encontraron en un pellizcón. Fernando demostraba intención de reanudar el diálogo pero el momento invitaba a permanecer callado, a registrar todo lo que el grabador dejaba afuera, aquello que está en sus obras. Le dio un último sorbo al mate y miró a su mujer buscando alguna respuesta a todo lo que sentía ese día. Peinó su barba hacia abajo y giró su cabeza hacia la galería donde estaban sus obras: “Cuando uno vive en este mundo da la sensación de que el hombre comienza a parecerse demasiado a lo que sucedió allá, entre mis obras. En fin… espero haberme equivocado”.

Del bolsillo de su ropa oscura sacó ésta última certeza. Quiso dar el cierre a la nota, lo dijo él. Por un instante optimista en su deseo de equivocarse. Con pensamientos como éste lejos e hipócrita queda el arte de consumo, aquel que vende en millones una pintura de Vincent Van Gogh sin saber que el pintor murió de hambre. Todo lo demás se vuelve despreciable cuando García Curten mueve los labios.
Me voy con un pesar sobre los hombros, con una pizca de responsabilidad ante la realidad del género humano y con el dramático recuerdo trágico del arte. En fin… espero haberme equivocado.

Por: Román Solsona.

febrero 20, 2008

Nicola Sacco Bartolomeo Vanzetti



En la madrugada del 23 al 24 de Agosto de 1927, Nicola Sacco un aspirante a zapatero y su amigo Bartolomeo Vanzetti anarquista de corazón, fueron ejecutados por la "ley" del Estado de Massachusets bajo el cargo de homicidio.
El mundo quedó silenciado. Millones de firmas, marchas y gritos pedían justicia y libertad por estos luchadores de un mundo mas justo e igualitario.
50 años iban a esperar para que el Estado brinde sus disculpas y se haga cargo de la injusticia en aquellos nefastos tribunales.
Estos son hechos ocurridos en el país de la "LIBERTAD Y JUSTICIA" el mismo que invade e impone un sistema económico perverso que rige en el mundo.
El mismo que trata de "liberar" a los pueblos pero por error explotan escuelas.
Nicola Sacco y Bartolomeo Vanzetti no solo fueron injustamente asesinados sino que representan un claro ejemplo de la intolerancia y el racismo en ese país del norte. Si analizamos la línea de tiempo veremos que otros casos pueden ser confirmar esta violencia.
El plan de aniquilamiento sistemático que se implementó en Latinoamerica en los 70 y las diferentes politicas económicas hicieron de estas tierras el paraiso para la expropiación.
No hay que subestimar a loa pueblos. Son ellos lo que deben estar unidos y en busca de una sociedad mas justa y libre.
Los distintos gobernantes en su gran mayoría, no son parámetros de nada. No son dignos ejemplos de lucha, cambio y resistencia.
Por eso estando unidos como hermanos se puede encontrar aquellas luz por la que dejaron sus vidas no sólo Nicola Sacco y Bartolomeo Vanzetti sino cada uno d los luchadores de todo el mundo.
Así se despidió Vanzetti desde la prisión...

"¿Qué importa que ningún rayo de sol, que ningún trozo de cielo llegue jamás a las prisiones construídas por los hombres para los hombres?
Yo sé que no sufrí en vano. He ahí por qué cargo mi cruz sin duelo.
Pronto, los hermanos no se batirán con sus hermanos; los niños ya no serán privados del sol, ni alejados del verdor de los campos; ya no está lejano el día en que ha de haber un pan para cada boca, un lecho para cada cabeza, felicidad para cada corazón.
Y ese será el triunfo de vuestra acción y de la mía, mis compañeros y amigos."

Afectuosamente
Bartolomeo Vanzetti.

enero 21, 2008

Entre las hojas del mar






Hojas muertas flotan en el mar
Viajan en sueños
El alma perdida
Entre las hojas del mar
Y los ecos del olvido
Descifran mi incoherencia
La luna ha caído
Entre las hojas del mar.
Hoy la lluvia moja el alba y los sueños borran tu voz
Esos ecos que el aire atrapa el perfume en tu voz
El otoño ha quebrado
Esas viejas recetas
Donde el tiempo es olvido
Y el alma tu presa

Por Matías Sánchez
Dibujo: "Llorón" Por Mariela Talento

Siesta




Soy un espectro del sol y un presagio de luz en el alba
las mareas que guardan su voz son el eco del olvido
El frío atrapa tu sombra y el idiota bebe la sal
de un hombre de sueños que murió frente al mar.
Espejismos de cristal alguien quiere encontrarte
junto a un cielo de verdad sin tus ojos tristes
Los caminos que he de cruzar son las sombras tibias del mar
y las mareas de tu andar caen a un abismo besando la paz.
Nadie quiere ayudar y esta muerto en el olvido
Todo el mundo partió y su boca ha derretido´.

Por: Matías Sánchez
Dibujo: "Tres" Por Mariela Talento

Perdedores Hermosos





Que difícil es nombrar estos dos conceptos y no prestarse a la confusión. ¿Qué tendrán en común la belleza y el perdedor?
Para esto habría que analizar lo que entendemos por belleza y perdedor.
Miles de cables nos atan a una realidad paralela. La brecha digital entre los que tienen acceso y los que no cada vez es mas ancha.
Perder, ganar poco tiene que ver con la belleza.
Las caras pálidas en el colectivo después de un largo día laboral; el dinero no alcanza, el salario no aumenta ¿Vale mas una marca en una remera o será que viene del mismo taller en que trabaja un explotado? Esclavos del sistema. ¿Perdedor? No lo creo. ¿Subsistir? Seguramente.
Mientras los medios nos hacen creer la necesidad de tener todos esos aparatos tecnológicos, esas ropas y perfumes de elite, se olvidan que el mismo sistema que alimentan es INCAPAZ de satisfacer las necesidades básicas del Hombre y es ahí donde aparece el verdadero Perdedor.
Hay cuestiones con las que NO se negocia. Salud, Educación, servicios básicos como la electricidad el agua y el gas; entonces ¿Qué es la hermosura?¿Vestir tapados y joyas? ¿ Ir por Europa halagando una gestión que no arregló nada? ¿No atender a la prensa nacional pero hacer propaganda en medios extranjeros?
Ah... sí el cambio recién comienza.
O hermoso es tener un sueño y una meta por la cual creer que el cambio es posible.
La comunicación y el intercambio es lo único que nos queda como opción.
Ese mecanismo de aprendizaje nos hará mejores hombres para el futuro que no es lejano.
Y será cuando los "PERDEDORES" como VOS y YO sacrifiquemos algo mas que una nueva remerita.



Por: Matías R. Sánchez.
Dibujo: Mariela Talento