junio 21, 2008

Mario Benedetti - Desaparecidos







Están en algún sitio / concertados
desconcertados / sordos
buscándose / buscándonos
bloqueados por los signos y las dudas
contemplando las verjas de las plazas
los timbres de las puertas / las viejas azoteas
ordenando sus sueños sus olvidos
quizá convalecientes de su muerte privada

nadie les ha explicado con certeza
si ya se fueron o si no
si son pancartas o temblores
sobrevivientes o responsos

ven pasar árboles y pájaros
e ignoran a qué sombra pertenecen

cuando empezaron a desaparecer
hace tres cinco siete ceremonias
a desaparecer como sin sangre
como sin rostro y sin motivo
vieron por la ventana de su ausencia
lo que quedaba atrás / ese andamiaje
de abrazos cielo y humo

cuando empezaron a desaparecer
como el oasis en los espejismos
a desaparecer sin últimas palabras
tenían en sus manos los trocitos
de cosas que querían

están en algún sitio / nube o tumba
están en algún sitio / estoy seguro
allá en el sur del alma
es posible que hayan extraviado la brújula
y hoy vaguen preguntando preguntando
dónde carajo queda el buen amor
porque vienen del odio

junio 14, 2008

Subcomandante Marcos / Desde las montañas del Sureste Mexicano.





Llovía tendido. Quiero decir que la lluvia hasta se acostaba cuando el viento le tomaba la cintura. el Viejo Antonio y yo habíamos salido de cacería esa noche. El Viejo Antonio quería matar a un tejón que le robaba el maíz que ya empezaba a asomar en la milpa. esperamos a que el tejón llegara, pero en su lugar llegaron una lluvia y un viento que nos obligaron a refugiarnos en la troje casi vacía. El Viejo Antonio se acomodó en un rincón más adentro y yo me senté en el dintel de la puerta. fumábamos los dos. Él dormitaba y yo veía como la lluvia se ladeaba a un lado y a otro, según el paso que le marcara el baile de un viento más caprichoso que de costumbre. La danza terminó o se mudó a otro sitio. Pronto no quedó de la lluvia mas que la ensordecedora competencia entre grillos y ranas. salí tratando de no hacer ruido para no despertar al Viejo Antonio. El aire quedó húmedo y caliente, como queda de por sí cuando el deseo termina el baile de los cuerpos.

-Mira- me dice el Viejo Antonio, y tiende su mano hacia una estrella que apenas se asoma detrás de las cortinas que las nubes hacen en occidente. Yo miro la estrella y siento no sé qué pesar en el pecho. Algo así como una soledad triste y amarga. Sin embargo me sonrío y, antes de que el Viejo Antonio me pregunte, aclaro:

-Me estaba acordando de un proverbio que dice más o menos así: "Cuando el dedo señala el sol, el tonto mira el dedo"- El Viejo Antonio se ríe de buena gana y me dice:

-Más tonto sería si mirara el sol. Se quedaría ciego. - La lógica abrumadora del Viejo Antonio me deja tartamudeando la explicación sobre lo que, supongo, quiere decir el proverbio. El Viejo Antonio se sigue riendo, no sé si de mi, de mi explicación o del tonto que mira al sol cuando lo señala el dedo. Se sienta el Viejo Antonio, pone su chimba a un lado y forja un cigarrillo con algo de doblador que tomó de la vieja troje. Yo entiendo que es la hora de callarse y escuchar. Me siento a su lado y enciendo la pipa. El viejo Antonio da unas bocanadas a su cigarro y empieza a llover palabras con sólo el humo alivianándoles la caída.

-Hace rato no te estaba señalando la estrella con la mano. Estaba pensando en cuánto se necesita caminar para que mi mano pueda tocar esa estrella allá arriba. Te iba a decir que calcularas la distancia que hay entre mi mano y la estrella, pero tú saliste con lo del dedo y el sol. Yo no te estaba mostrando mi mano, pero tampoco la estrella. Ese tonto del que habla tu proverbio no tiene alternativa inteligente: si mira el sol y no se queda ciego, entonces se va a tropezar mucho por estar mirando hacia arriba; y si mira el dedo no va a tener camino propio, o se queda parado o camina detrás del dedo. total que los dos son tontos: el que mira el sol y el que mira el dedo. Caminar, vivir pues, no se hace con verdades grandes que, si uno las mide, resulta que son bastante pequeñas. Va a llegar la noche en que empecemos a caminarla para llegar al día. Si sólo vemos muy cerca, entonces nomás por ahí nos vamos a quedar. Si sólo vemos muy lejos, entonces vamos a tropezarnos mucho y a perder el camino. –reposa la palabra el Viejo Antonio. Yo pregunto:

-¿Y cómo vamos a saber mirar lejos y mirar cerca? –

El Viejo Antonio reanuda el cigarro y la voz:
- Hablando y escuchando. Hablando y escuchando a los que están cerca. Hablando y escuchando a los que están lejos. –

El Viejo Antonio vuelve a tender la mano hacia la estrella. Se mira la mano el Viejo Antonio y dice:

- Cuando se sueña hay que ver la estrella allá arriba, pero cuando se lucha hay que ver la mano que señala la estrella. Eso es vivir. Un continuo sube y baja de la mirada. –

Regresamos a su pueblo del Viajo Antonio. La madrugada ya empezaba a vestirse de amanecer cuando nos despedimos. salió el Viejo Antonio a acompañarme hasta el portón del potrero. Cuando estuve del otro lado del alambre de púas me volví hacia él y le dije:

- Viejo Antonio. Cuando tendiste tu mano hacia la estrella yo no miré ni tu mano ni la estrella...- El Viejo Antonio me interrumpe.

¡Ah! Muy bien, miraste entonces el espacio que había entre una y otra. –
No – le dije. – Tampoco miré el espacio entre una y otra –
¿Entonces? –
Yo me sonreí y empecé a alejarme cuando le grité:
-Estaba mirando un tejón que estaba entre tu mano y la estrella...-

El Viejo Antonio miró al suelo buscando algo para arrojarme. No sé si no lo encontró o ya estaba demasiado lejos para que me alcanzara su mano. De todas formas fue una suerte que ya no cargara su chimba.

Yo me fui caminando, tratando de mirar cerca y lejos. Arriba y abajo la luz hacía encontrarse a la noche con el día, la lluvia enlazaba a julio con agosto, y el lodo y las caídas dolían un poco menos. 10 años después empezaríamos a hablar y escuchar a los que creíamos lejos. Ustedes...

Sub Comandante Insurgente Marcos
Julio de 1996.


mayo 31, 2008

Cuando ya no quede ni un hombre en este lugar





Según el “DICCIONARIO DE LA LENGUA ESPAÑOLA” se entiende al Progreso como una Acción de adelanto, un avance, un perfeccionamiento.

La marqusesina se desplaza sin rodeos. Intentan venderte el cielo. Los Estados unidos y la Unión Soviética conformaron dos bloques Hegemónicos y en nombre del Progreso y la democracia competían en la incrementación de su armamento que aun hoy sigue explotando en millones de estómagos.

De este modo, los Estados Unidos de América invaden otras latitudes, bombardean escuelas, secuestran, torturan e implantan el temor.

Es la misma Democracia que imponen en tierras latinoamericanas con la implementación del Neo liberalismo mientras la prensa y los gobernantes no hacen mas que seguir alimentando ése sistema del despojo que aisla cada vez mas a las masas de la posibilidad REAL de cambio.

Las minas en la provincia de San juan, el "regalo" de tierras a empresarios del extranjero, el aislamiento de los pueblo originarios son algunos ejemplos de este sistema "democratico".

Es momento de cuestionara ese modelo de "Libertad".

¿Será en nombre de la libertad que apuntan con el dedo y elijen los modelos económicos para cada uno de nuestros pueblos? NO.

La intolerancia, la despreocupación, las botas que pisan cada día mas fuerte sobre nuestras cabezas. El Hombre contra el Hombre.

Ya lo dijo Antonio Gramsci "la indiferencia es el peso muerto de la historia".

El Hombre debe cortar el cable que lo ata al sufrimiento y la despreocupación.

La conexión con la naturaleza y la solidaridad hará que las grietas que deja el Sistema se abran cada vez mas hasta llegar a ser una tierra unificada en la que el Hombre sea hermano del Hombre.

mayo 29, 2008

Disculpa Muñeca

















El desamor y la ingenuidad de los sentimientos.
La confianza y el engaño.
El dolor y el final.
Una historia más.


Román Solsona.

abril 10, 2008

El Hombre y la foto





A cuarenta años del asesinato de Ernesto Guevara su lucha sigue de pie. Documental sonoro acerca de este ícono del siglo 20.






Pensamientos/Juan Gelman.
(Fragmentos)

soy de un país donde al comandante Guevara
lo dejaron caer:
los militares los curas los homeópatas
los martilleros públicos
los refugiados españoles masoquistas judíos
los patrones y
los obreros también por ahora

"qué hombre qué hombrazo" sin embargo
me dijo a mí un obrero pedro
se llamaba se llama tiene
mujer que no recibe
hijitos por nacer y el pedro
me decía "qué hombre qué hombrazo cómo
lo quiero" decía el albañil pensando
en su madre una puta
famosa en toda Córdoba y madre
de siete hijos que crió con amor
Pedro ya con mayúscula
¡cómo saludo tu rencor
cómo te beso al pie de tus fracasos!
"qué pelotas" me dijo Pedro un día hablándome del Che
de ciertos adminículos que hierven
bajo la paz conjetural
de este país cosmopolita
el comandante Guevara entró a la muerte
y allá andará según se dice



soy de un país donde yo mismo lo dejé caer
y quién pagará esa cuenta quién

pero
lo serio es que en verdad
el comandante Guevara entró a la muerte
y allá andará según se dice bello
con piedras bajo el brazo

soy de un país donde ahora
Guevara ha de sufrir otras muertes
cada cual resolverá su muerte ahora:
el que se alegró ya es polvo miserable
el que lloró que reflexione
el que olvidó que olvide o que recuerde
y aquél que recordó sólo tiene derecho a recordar
el comandante Guevara entró a la muerte por su
cuenta pero ustedes
¿qué habrán de hacer con esa muerte?


el comandante Guevara entró a la muerte
y allá andará según se dice
sé pocas cosas sé
que no debo llorar Ernesto sé que
de mí dependés ahora
te puedo sepultar con grandes lágrimas pero
en realidad no puedo

el poeta en realidad
se abstiene de llorar se abstiene
de escribir un poema sea
para la Casa de las Américas sea
para lo que sea el poeta
apenas si lloró en realidad
sigue mirando el mundo sabe
algún día la belleza vendrá
pero no hoy que estás ausente
el poeta
apenas sabe vigilar
che guevara
ahora deseo un gran silencio
que baje sobre mi corazón y lo abrigue
padre Guevara ¿qué será de tus hijos?
¿por qué te fuiste hermoso
sobre caballos de cantar?
¿quién habrá de juntarte otra vez?

marzo 10, 2008

TODO ES BASURA.



Fernando García Curten es artista y trabaja con desechos. El argentino muestra al ser humano y todo lo que lo rodea. Trágico, crudo e impactante.

Con la mano empuñada toqué la antigua puerta verde. Al golpe le siguió un leve eco, lo que me hizo pensar que atrás se ocultaba un largo pasillo o una gran habitación. Cuando las bisagras crujieron se asomó una sonrisa tapada en barba blanca. La pipa en primer plano y entre el humo y el aroma del tabaco me tendió la mano. Caminamos sobre baldosas levantadas, flojas, hasta llegar a una mesa con dos sillas acomodadas para la ocasión. “¿Te molesta que fume?”, fue la primera frase del polifacético artista. Los cuadros que colgaban de la pared llamaron mi atención y demoraron el “no”.
El grabador lo pone inquieto, sin embargo decide hacer caer su voz bien cerca del micrófono. No deja lugar a dudas sobre su compromiso en ese instante. Como si fuese uno más se presenta tímidamente: “Mi nombre es Fernando García Curten, yo nací en esta ciudad (San Pedro, Buenos Aires, Argentina), en esta casa que un grupo de amigos decidió transformar en museo…”. Tal vez por la humildad de la locura no aclaró que es pintor, escultor y dibujante. La modestia lo viste de negro, pero la charla lo deja al desnudo.
Su arte expresionista brota entre la basura de sus obras, los desechos se convierten en el material mas sincero para ilustrar al hombre y su entorno. “El material de desecho se ha convertido en un lenguaje en sí mismo, en un lenguaje efímero. Eso tiene que ver con nuestro tiempo, nuestro tiempo se ha vuelto absolutamente efímero”. Así, las declaraciones concisas, directas y cautelosas retumbaban en la sala. Fernando encendía una y otra vez su pipa y yo aprovechaba el momento para mirar las obras que estaban en el ambiente contiguo. No llegaba a comprender cómo la basura podía tomar esas formas, dejar de ser residuo para ser escultura y convertirse en crítica a la humanidad desde los más hondos aspectos. Mi pensamiento era casi literal: “¡Este tipo hace arte con basura!...”.

-¿cómo es ser artista hoy?

-Es un trabajo tan diabólico pero tan gratificante a veces, lo que es una terrible paradoja, una especie de bendición o maldición. Lo que toca como artista es ser el representante de tu tiempo y de tu época, ser en nombre de todos para ser todos. El artista representa al hombre en sí mismo, lo debe hacer con absoluta responsabilidad y su lenguaje tiene que ser lo más claro posible.
La conversación se vio interrumpida. Se acercó una mujer con el pelo eterno y una pollera que no dejaba ver sus piernas. Era Susana Tosso, esposa de García Curten. El artista se incorpora en la silla y aclara que su mujer es poeta y profesora de danzas. “Verás que somos todos inservibles acá”, bromeó sin ironía y con una risa cómplice hacia la dama. La poeta comenzó a cebar mate y el arte del que hablaba Fernando tenía olor a yerba mojada: “El arte es la más desesperada búsqueda de comunicación, no de medios electrónicos sino la comunicación que va de alma a alma, la que está cortada en el ser humano actual. El arte debe volver a la gente y no ser un producto de consumo. Hay que pensar como el hombre de las cavernas, aquel que pintaba por razones sagradas. Picasso (Pablo) decía que ese hombre tenía la necesidad de entender ese mundo hostil y desconocido que estaba afuera de su caverna. Yo hago mi obra para entender este mundo hostil y desconocido que esta afuera de mi caverna”.
Sus reflexiones son muestra del tiempo y de las experiencias vividas por varios rincones del mundo. Las coincidencias en su vida no dejan de resultar curiosas y generan ganas de hablar hasta el hartazgo. Me invitó a caminar por la casa museo, su caverna. El patio se viste con enormes enredaderas y matorrales que lo hacen acogedor. Los gatos nos cruzan entre los pies y él me informa que nos dirigimos a una galería donde están algunas de sus ocho mil obras. Me detuve ante la primera que vi. Se percibía tragedia, pasado, llanto, drama.

-Usted nació en el año 1939, año que comienza la segunda guerra mundial. Una época desbastadora y de quiebre en la tierra. ¿Tiene que ver eso con la tragedia agónica que muestra en su obra?

-Si, totalmente. Fueron años muy duros: la segunda guerra, la guerra civil española… si, si… creo que si. Es un momento. El artista vive mostrando el pasado, la historia. Todas mis obras comparten un detalle: es ese agujero en el rostro, ese hoyo negro en alguna parte. Hay quien dice que ahí esta representado mi abuelo, él era minero y ese agujero es el socavo de la mina. Sin saberlo estaba construyendo mi obra incluyendo mis orígenes.
Mueve la cabeza como no entendiendo demasiado lo que dice. Nos instalamos en el centro de la habitación. Cada obra lleva su título. De todos modos son claras al comunicar. “El ciclista de Hiroshima” y “Cristo para armar” comparten el espacio con muchas esculturas más. “A éste cristo le vienen a rezar, hay gente que viene a rezar acá. Está hecho con basura y para muchos es “el cristo”. Una vez un hombre comenzó a llorar frente a “El ciclista de Hiroshima”, me acerqué y su esposa con acento raro me comentó que era un sobreviviente de Auschwitz. Mostrar lo que hago en mi casa me protege del impacto que genero en la gente. Muchos salen llorando, algunos pensativos y otros insultando. Mi obra tiene un gran contenido dramático pero en mi casa me siento protegido”.

-¿Por qué decide quedarse aquí en su casa, en una pequeña ciudad, y no exponer en el exterior?

-Si volvemos a la definición de arte como la desesperada búsqueda de comunicación de alma a alma, el hecho de que haya jurados y gente que diga quién tiene el alma más grande, perdonando la expresión, no me interesa. Una muestra o un concurso es un trámite que te puede salir bien o mal, a mí me ha salido bien y mal, me han dicho “si” y “no”. Expuse en contadas oportunidades, en Argentina y otras partes del mundo, pero ya no. Inclusive doné todas mis obras al patrimonio cultural de San Pedro, también a sus visitantes, por lo tanto ya no depende de mí… el arte debe volver a la gente.

-¿Sufrió censura como artista?

-Digamos que tuve un par de obras desaparecidas. Mandé unas obras a un salón de exposición y no me avisaron al momento de la muestra. Luego llamé por teléfono y me dijeron que mis obras no estaban allí, que nunca habían llegado. “Desapariciones”… una triste palabra nuestra.
El silencio ganó la escena. La claridad que dejaba entrar la cortina abierta hacía de reflejo sobre pinturas y dibujos. El hombre como protagonista de su tiempo y su historia. Seguí con la mirada cada obra, una a una. Maderas, clavos, hierros, papel, latas y cientos de objetos que en el mejor de los casos terminan en la bolsa de un tacho de basura. Me cuenta, con respiración dificultosa, que sale a caminar por las noches y vuelve a su casa cargado de cosas que luego utiliza para trabajar, para darle forma a aquellos desechos que la gente deja en el apuro.

“La mejor obra tiene que ser la última. Inexorablemente. En este caso es el dibujo que hice hace un mes. Allí se mete mi mundo interno, ese mundo inmanejable que pasa por el trabajo intuitivo. Que sea la mejor no quiere decir que esté terminada, la obra nunca se termina, la obra te abandona y hay que empezar otra. Siempre se vive en ese estado de angustia: ¿haré la próxima?, esa es la cosa.” Otro silencio. No es incómodo, es más bien reflexivo. Carga su pipa con tabaco y quita la vista de sus obras. Camina hacia el patio, como huyendo de la sala. En la bocanada de humo se le escapa un razonamiento: “A veces pienso que hemos sido derrotados… hemos sido derrotados”.

Volvimos a la mesa. Allí estaba aun su mujer con los mates a la espera. Se encontraron en un pellizcón. Fernando demostraba intención de reanudar el diálogo pero el momento invitaba a permanecer callado, a registrar todo lo que el grabador dejaba afuera, aquello que está en sus obras. Le dio un último sorbo al mate y miró a su mujer buscando alguna respuesta a todo lo que sentía ese día. Peinó su barba hacia abajo y giró su cabeza hacia la galería donde estaban sus obras: “Cuando uno vive en este mundo da la sensación de que el hombre comienza a parecerse demasiado a lo que sucedió allá, entre mis obras. En fin… espero haberme equivocado”.

Del bolsillo de su ropa oscura sacó ésta última certeza. Quiso dar el cierre a la nota, lo dijo él. Por un instante optimista en su deseo de equivocarse. Con pensamientos como éste lejos e hipócrita queda el arte de consumo, aquel que vende en millones una pintura de Vincent Van Gogh sin saber que el pintor murió de hambre. Todo lo demás se vuelve despreciable cuando García Curten mueve los labios.
Me voy con un pesar sobre los hombros, con una pizca de responsabilidad ante la realidad del género humano y con el dramático recuerdo trágico del arte. En fin… espero haberme equivocado.

Por: Román Solsona.

febrero 20, 2008

Nicola Sacco Bartolomeo Vanzetti



En la madrugada del 23 al 24 de Agosto de 1927, Nicola Sacco un aspirante a zapatero y su amigo Bartolomeo Vanzetti anarquista de corazón, fueron ejecutados por la "ley" del Estado de Massachusets bajo el cargo de homicidio.
El mundo quedó silenciado. Millones de firmas, marchas y gritos pedían justicia y libertad por estos luchadores de un mundo mas justo e igualitario.
50 años iban a esperar para que el Estado brinde sus disculpas y se haga cargo de la injusticia en aquellos nefastos tribunales.
Estos son hechos ocurridos en el país de la "LIBERTAD Y JUSTICIA" el mismo que invade e impone un sistema económico perverso que rige en el mundo.
El mismo que trata de "liberar" a los pueblos pero por error explotan escuelas.
Nicola Sacco y Bartolomeo Vanzetti no solo fueron injustamente asesinados sino que representan un claro ejemplo de la intolerancia y el racismo en ese país del norte. Si analizamos la línea de tiempo veremos que otros casos pueden ser confirmar esta violencia.
El plan de aniquilamiento sistemático que se implementó en Latinoamerica en los 70 y las diferentes politicas económicas hicieron de estas tierras el paraiso para la expropiación.
No hay que subestimar a loa pueblos. Son ellos lo que deben estar unidos y en busca de una sociedad mas justa y libre.
Los distintos gobernantes en su gran mayoría, no son parámetros de nada. No son dignos ejemplos de lucha, cambio y resistencia.
Por eso estando unidos como hermanos se puede encontrar aquellas luz por la que dejaron sus vidas no sólo Nicola Sacco y Bartolomeo Vanzetti sino cada uno d los luchadores de todo el mundo.
Así se despidió Vanzetti desde la prisión...

"¿Qué importa que ningún rayo de sol, que ningún trozo de cielo llegue jamás a las prisiones construídas por los hombres para los hombres?
Yo sé que no sufrí en vano. He ahí por qué cargo mi cruz sin duelo.
Pronto, los hermanos no se batirán con sus hermanos; los niños ya no serán privados del sol, ni alejados del verdor de los campos; ya no está lejano el día en que ha de haber un pan para cada boca, un lecho para cada cabeza, felicidad para cada corazón.
Y ese será el triunfo de vuestra acción y de la mía, mis compañeros y amigos."

Afectuosamente
Bartolomeo Vanzetti.